La Vicuña (Vicugna vicugna)


Esbelta y ágil la gentil vicuña
rauda atraviesa por la hirsuta loma,
y en su nervioso remo de paloma,
las graníticas rocas apezuña.

(…)
Su grácil cuello como un signo alarga,
interrogando ansiosa a la llanura,
y envuelta en el fragor de una descarga,
huye veloz por el abrupto monte
y se pierde rumiando su amargura,
como un dardo a través del horizonte.

La vicuña - Javier del Granado
 
Vicuñas en la puna de Catamarca (Argentina) Foto Alex Mouchard

          Este camélido sudamericano al contrario de la ya comentada llama, es silvestre como el guanaco. Recordamos que tanto la llama como la alpaca  provienen de la selección hecha por el hombre por lo que son  animales domésticos. De aspecto similar al guanaco, la vicuña tiene su cuerpo cubierto de pelo largo y finísimo, básicamente de color canela, algo similar a la coloración del guanaco. Es la Vicugna vicugna - tal es el su nombre científico - el más pequeño de los camélidos y vive en la zona andina (puna o altiplano) desde Perú hasta el norte de Argentina y Chile. Dadas las características de su pelaje fue desde siempre perseguida por el hombre hasta poner en riesgo su supervivencia.

Vicogne
Buffon, Georges Louis Leclerc de, Count, - 1799-1804- Histoire naturelle. Paris: P. Didot l'ainé et Firmin Didot.


                  Ya  Garcilaso en 1606, al referirse a los camélidos dijo: ‘’El número de venados, corzos y gamos y del ganado mayor, que llaman huanacu, que es de lana basta, y de otra que llaman vicuña, que es de menor cuerpo y de lana finísima, era muy grande, que muchas veces, y según que las tierras eran de más caza que otras, pasaban de veinte, treinta y cuarenta mil cabezas, cosa hermosa de ver y de mucho regocijo. Esto había entonces; ahora, digan los presentes el número de las que han escapado del estrago y desperdicio de los arcabuces, pues apenas se hallan ya huanacus y vicuñas sino donde ellos no han podido llegar (…) Estas cacerías se hacían a cada distrito, de cuatro en cuatro años, dejando pasar tres años de la una a la otra, porque dicen  los indios que en ese espacio de tiempo cría la lana de la vicuña todo lo que ha de criar, y no la querían trasquilar antes porque no perdiese de su ser, y también lo hacían porque todo aquel ganado bravo tuviese tiempo de multiplicar y no anduviese tan asombrado como anduviera si cada año lo corrieran, con menos provecho de los indios y más daño del ganado (…) Porque decían que se había de tratar el ganado bravo de manera que fuese tan de provecho como el manso, que no había criado el Pachacamac o el Sol para que fuese inútil…¨

Camelus vicugna
Pennant, Thomas. 1793. History of quadrupeds. 3rd edn. 2 vols. London: B. & J. White


               Es curioso que en los tiempos cuaternarios este rumiante propio de alturas por encima de los 3.500 metros, habitara también parte de la América austral dado que se encontraron restos fósiles en la propia provincia de Buenos Aires.

             Como ya comentamos, por las características de su pelaje fueron desde siempre perseguidas por el hombre hasta poner en riesgo su supervivencia. Durante la época incaica, tan sólo el Inca mismo y sus familiares podían hacer uso de la lana, estando terminantemente prohibida la caza de la vicuña, que solamente se hacía cada cuatro o cinco años, constituyendo un privilegio real y celebrándose con este motivo grandes fiestas denominadas chacu o chaku (Cabrera y Yepes, 1940). Se construían corrales con estacas de la altura de una persona aproximadamente, que tenían unos 2 o 3 kilómetros de diámetro y se dejaba una gran abertura de más de cien metros por donde ingresaban los animales que eran arreados por miles de personas que participaban de esta actividad. Generalmente se sacrificaban los machos cuyas pieles eran reservadas para los incas y se daba libertad a las hembras y jóvenes.

Vicuñas
Cabrera A & Yepes J -1960 - Mamíferos Sud-Americanos. Buenos Aires: EDIAR


              La fibra obtenida se utilizaba para la confección de prendas de prestigio para la elite del inca. Los chakus eran regulados por mecanismos políticos, religiosos, sociales y culturales, y pueden interpretarse como modo sustentable de explotación de vicuñas en el pasado (Vilá, 2012).
Al desaparecer la dinastía incaica por la llegada de los españoles, las cacerías se realizaron con frecuencia y sin ningún control sobre la sobrevivencia de las hembras lo que significó una considerable merma en las poblaciones de vicuñas. Por este motivo, una vez proclamada la independencia de Perú, Simón Bolívar vio la urgente necesidad de frenar esta destrucción y proclamó con fecha 5 de julio de 1825 dos decretos  destinados a frenar la merma de ‘’esta hermosa y peculiar producción del Perú’’.

              Decían así:

Simón Bolívar, Libertador Presidente de la República de Colombia, Libertador de la del Perú y encargado del supremo mando de ella (…) atendiendo:

A la gran necesidad que hay de proporcionar por todos los medios posibles aumentos de las vicuñas:
Al descuido con que hasta ahora ha sido tratada esta hermosa y peculiar producción del Perú;
A que al fin vendría a aniquilarse si continuasen las matanzas que en todos los años se han hecho para sostener el comercio de sus lanas; he venido a decretar y decreto:
1° Se prohíbe  de hoy en adelante la matanza de vicuñas en cualquier número que sea.
2° A nadie le será permitida ni aun con el pretexto de caza.
3° A los que quieran aprovechar su lana para comercializarla u otros cualesquiera usos o beneficios, podrán verificarlo trasquilándolas en los meses de abril, mayo, junio y julio para que la benignidad de la estación supla este abrigo de que se las priva.
4° Los infractores de este decreto sufrirán pena de cuatro pesos por cada una de las vicuñas que matasen, no aplicables al delator de la infracción.

Imprimir, publíquese y circúlese.
Dada en Cuzco a 5 de julio de 1825.
Simón Bolívar



Escudo y moneda peruanos con la figura de la vicuña.


            Como tantas veces sucedía, fue poco el acatamiento a esta normativa y hasta la segunda mitad del siglo XX el chaku se mantuvo, y existen abundantes descripciones de autores de la época, pero con la diferencia que a los animales se los mataba en lugar de esquilarlos y liberarlos (Vilá, op. cit.).
En el año 1969 se suscribe el acuerdo ‘’ Convenio para la Conservación y Manejo de la Vicuña’’ entre los gobiernos de Bolivia, Chile, Ecuador y Perú. Se crearon varias reservas naturales tanto en Argentina como en otros países y se logró mejorar sensiblemente el número de ejemplares que viven en forma silvestre. En 1979 se firmó un segundo acuerdo entre los países poseedores de vicuñas  que incluye el concepto de uso sustentable para mejorar los ingresos de los pobladores altoandinos.

       Actualmente la situación ha mejorado y la Unión Internacional para Conservación de la Naturaleza la califica como ‘’Riesgo bajo dependiente de la conservación’’ (antes era Vulnerable).


Gabriel O. Rodríguez

Vicuña
Brockhaus & Efron -1890-1897- Encyclopedic Dictionary.



REFERENCIAS:

Cabrera A & Yepes J -1960 - Mamíferos Sud-Americanos. Buenos Aires: EDIAR Compañía Argentina de Editores.
de la Vega, G., el Inca, -1609- Comentarios Reales de los Incas.
http://www.biodiversitylibrary.org 
Vilá, B -2012- Camélidos Sudamericanos. Eudeba: Buenos Aires.

Comentarios

  1. Como siempre una entrada con abundante e interesantísima información. La presencia de la vicuña en la provincia de Buenos Aires quizas se haya debido a las condiciones de aridez durante las glaciaciones,además de seguramente ser inhóspitas las grandes alturas durante esas etapas

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