"Cuando se hace la historia de un animal, es inútil e imposible tratar de elegir entre el oficio del naturalista y el del compilador: es necesario recoger en una única forma del saber todo lo que ha sido visto y oído, todo lo que ha sido relatado por la naturaleza o por los hombres, por el lenguaje del mundo, de las tradiciones o de los poetas". >Michel Foucault-Las palabras y las cosas

domingo, 2 de septiembre de 2012

EL PAJARO FANTASMA: HACEDOR DE LEYENDAS - EL URUTAÚ O KAKUY Nyctibius griseus



Cuenta la gente allá en el pago lo sucedido entre dos hermanos.  Cuando el volvía de la jornada agua y comida jamás encontraba  Cansado un día de soportarla la llevo al monte para castigarla  Con triste grito busca a su hermano kakuy se llama y vive penando.  Sobre de un árbol ella esperaba mientras el mozo de allí se alejaba.  A sus reclamos los llevo el viento y en su garganta quejumbre y lamento.  De esta leyenda no hay que olvidarse que los hermanos no dejen de amarse. 
Hermano Kakuy - Chacarera de Juan Carlos  Carabajal 
“Hija mía: llora al pajarito que me distrajo algunos días en mi soledad, que no pudo resistir a la esclavitud y que murió, sin duda de pena el mismo día en que debían sacarlo de su país”. 
 Historia de un pajarito. Entre nos – Lucio V. Mansilla.


Lafresnaye et D'Orbigny - 1837 -Magasin de Zoologie 7
Hace unos años acampaba en un relicto de bosque chaqueño al norte de la provincia de Santa Fe, Argentina. Ya era noche plena y desde adentro de la carpa comenzó a escucharse un inquietante lamento. Una serie de notas moduladas, quejidos casi humanos o ¿tal vez sobrehumanos? Salí de la carpa pero en la oscuridad de la noche no pude descubrir quién las producía. Más tarde preguntando a los lugareños supe que se trataba del urutaú.

El urutaú de los guaraníes o kacuy de los quechuas, es un ave pariente de los atajacaminos, notable por su coloración críptica, es decir con colores y diseños parecidos al sustrato donde se posa,  lo que la oculta eficazmente a la vista de sus presas y sus enemigos.  A esto suma un comportamiento particular ya que se posa muy erguido y tieso, dirigiendo el pico hacia arriba a la espera de que pase cerca algún insecto que le sirve de alimento, al que captura abriendo su enorme boca.

“La vimos junto al río, sentada en la horqueta de un árbol, quieta como una piedra y la mirada lejana” dice una leyenda correntina.

Como es de suponer un ave tan extraña y con un canto tan notable (“la música del urutaú”,  según Neruda) dio origen a multitud de leyendas y mitos no sólo en nuestro país sino en cada punto de Sudámerica donde vive. De la misma manera en cada región le aplican una serie de curiosos nombres comunes que hacen referencia a alguna de sus características.

Azara dice que es “de los páxaros mas famosos por las patrañas sin número que de él refieren” y que “se encuentran testigos que las creen como evangelios”.

André Thevet, un viajero francés que estuvo en Brasil en el siglo XVI señalaba: "Entre todas las aves de esta tierra, existe una que los salvajes no matarían ni aun lastimarían por nada en este mundo ... Dicen estas pobres criaturas que ese canto les hace recordar a los seres queridos que fallecieron. Este pájaro seria un enviado de los muertos, trayendo buena suerte para sus amigos que aun viven y desventura para sus enemigos".

Ricardo Rojas en “El país de la selva” recrea la leyenda del kacuy: “Vive en la selva un pájaro nocturno que al romper el silencio de las breñas estremece las almas con su lúgubre canto”. La leyenda cuenta la historia de dos hermanos: él bueno y solícito; ella glotona (se relaciona con la enorme boca del ave)  y despreciativa. El hermano cansado de soportar sus desplantes la convence con engaños para subir a buscar miel a un árbol muy alto donde, talando las ramas inferiores,  la abandona a su suerte. Entonces ella empieza a llamarlo: “¡Turay!  ¡Turay!” [¡Hermano! ¡Hermano!] y al no tener respuesta se va  transformando en el ave que pasa las noches llorando y clamando.  Por eso en la región se le dice kacuy a la persona que llora mucho.

Otra versión proveniente de los jíbaros de Ecuador y registrada por Lehmann-Nitsche  habla de una muchacha, Aóho, enamorada de una deidad lunar, un hombre, al cual intenta seguir al cielo subiéndose por una liana, pero el hombre corta la liana y la mujer cae convertida en ave que canta desesperada “aishirú, aishirú” [= mi marido, mi marido].

Rafael Obligado en su poema “El cacui”  relata en verso la misma historia:

“... y así te digo, porteño, 
que en la casa del barranco 
no hay tal mujer, ni tal padre, 
pues, lo que es ella, es un pájaro, 
y el hombre aquel, que allí mora 
y baja solo, es su hermano, 
ánima ya, porqué el pobre 
anda hace un siglo penando; 
y los gemidos que oíste, 
no en su aposento, en un árbol, 
son del cacuí que en la noche 
va a sollozar a su lado." 

La voz “urutáu”  proviene del tupí  “(g)u(y)rá”, ave, y “táu”, fantasma, duende. A diferencia del Brasil en la Argentina la palabra se hizo aguda: urutaú. Estrictamente el Nyctibius griseus, sería el “urutaú-i”, o urutaú chico.

El Kakuy- Escultura de Roberto Delgado -   Parque Francisco de Aguirre - Santiago del Estero


La leyenda guaraní, de la zona de Iguazú, difiere de la versión quechua. En ésta la hija de un combativo cacique llamada Ñeambuí era cortejada por Cuimaé el joven cacique de una tribu vecina. Su padre queriendo hacer una alianza estratégica para ganar un poderoso aliado, organizó el matrimonio entre ambos. Una noche, durante una de las guerras tribales, Ñeambuí escuchó un extraño lamento. Se trataba de un joven indígena de  la tribu enemiga que, mal herido, pedía ayuda. Decidió ocultarlo y tratar sus heridas para salvar su vida, sin embargo fue descubierto y encerrado prisionero. En medio de los preparativos de la boda, Ñeambuí pudo liberarlo y huyeron juntos al monte, pero Cuimaé los persiguió y los mató a flechazos. En castigo la joven fue transformada en ave que recorre los campos con sus tristes lamentos, llorando a su amado.


Cruz Rolla narra una versión similar donde la protagonista se llama Urú y su amado Kfyá. Urú en su exilio es acosada por los brujos de la tribu que tratan de engañarla para que vuelva, informándole de la supuesta muerte de su amante, ante lo cual ocurre la transformación en ave que vaga llorando por los sauces, que también serían seres humanos transformados.



EL URUTAU EN LA CIENCIA

El urutaú aparece en la ciencia de la mano de Gmelin en 1789 como Caprimulgus griseus basándose en el “engoulevent gris” de Buffon. El nombre francés engoulevent significa “traga viento” y según dice Buffon lo prefirió como nombre genérico de estas aves antes que otros como chotacabras, sapo volador, o cuervo de noche, porque éstos introducen confusión sobre la verdadera naturaleza de estas aves. En cambio “engoulevent” con ser un nombre provinciano y algo vulgar describe bien al que con “el gaznate abierto al máximo, vuela con un murmullo sordo al encuentro de los insectos, de los que hace presa y que parece engullir por aspiración”. 

“Urutaú, publícalo en el viento” dicen los versos de Esther Osses.

Pero los zoólogos enseguida ubicaron a los urutaúes con el nombre de ibijaúes, en una familia aparte (Nyctibiidae), separándolos de los verdaderos engoulevents, atajacaminos o chotacabras (familia Caprimulgidae).

Buffon cuenta haber visto en el gabinete de historia natural del físico Antoine Mauduit, un “tragaviento” de Cayena con un color de fondo más grisáceo, que sería la forma típica de nuestro urutaú.

Felix de Azara refirió alguna de sus particularidades: Vive en los bosques altos y se posa sobre un árbol grande y seco, sobre el extremo de alguna rama tronchada con el cuerpo vertical y apoyando la cola de modo que “por su color de corteza y porque pasa allí en quietud todo el día, es muy dificultoso verle”.

Wetmore lo vio por casualidad posado en una rama seca cerca de Puerto Pinasco (Paraguay), agarrado fuertemente con las uñas, con los ojos cerrados y las plumas de adelante y arriba del ojo erectas como cuernos. De allí que Vieillot, al citar la subespecie paraguaya, le diera el nombre de cornutus [= cornudo].

Goeldi,  Emilio Augusto – 1900-1906- Álbum de Aves Amazônicas


EL CANTO DEL URUTAÚ

Sobre su canto dice Azara que es un “alarido alto, espacioso y muy melancólico, y lo repite con pausas toda la noche; haciendo creer a los bobos, que llora la ausencia del sol, porque comienza cuando éste se pone y acaba quando sale”, pero bien dice que “su canto es de alegría, porque sin sol vive y come”. Recordemos que el nombre del género Nyctibius [= que vive de noche] le fue dado por Vieillot porque va “noctu victum quaerens” [= durante la noche, en busca de comida].


Sanchez Labrador opina que “el canto y voz lúgubre de estas aves espanta, porque varias veces por la noche levantan su voz triste; parece que forman las voces que entran en composición de su nombre, urutaú, pero en un tono muy pausado” Y menciona el nombre mbayá de “nabopenaga naga” [= pájaro que sopla] debido a su canto que parece provenir de un instrumento de viento. Algunos incluso lo comparan con un oboe.

“Y escuchaba allá en el bosque, el canto triste del urutaú . . .”
(Caboca Di Caxangá, canción de Catulo da Paixão Cearense).

"El  urutáu en lo profundo del bosque suelta sus notas graves y sonoras que, reverberando por los amplios claustros vegetales, producen un eco a lo lejos como el toque lento y pausado del angelus” (O guarany. José de Alençar).

“Un ô-ô-ô de urutau, muy triste y muy alto” (Grande sertão: Veredas. J. Guimarães Rosa).

Para von Ihering su canto, entre melancólico y fúnebre,  es considerado poético, por unos, o agorero por otros y fue la más impresionante voz nocturna que escuchó en la  naturaleza.

Dice Cruz Rolla: “Llena el silencio de los montes el eco de sollozos desgarradores que se agudizan en la sombra hasta producir angustiosa desazón”.

Latham, John -1821-A_general_history_of_birds



Lucio V. Mansilla, que tuvo un urutaú como mascota, afirma que “tiene costumbres extrañas: apenas sale el sol hunde su enorme cabeza en el pescuezo y fija sus redondos ojos en él; unos ojos traslúcidos, amarillentos, como un topacio en bruto, y así permanece horas enteras extático, como magnetizado, cataléptico o deslumbrado.” 

“Declina, se pone, se oculta completamente el soberbio monarca de los cielos, y el urutaú sale en el acto de su inmovilidad; se agita, se estremece, se encrespa, como un papagayo que siente aproximarse la fresca lluvia en día canicular, y recién comienza y repite, hasta el cansancio, con marcadas intermitencias o intervalos isócronos, sus acentuadas y uniformes modulaciones”. 

Al igual que Mansilla, Azara tuvo uno cautivo en su habitación: de día permanecía posado en una silla con los ojos cerrados y el cuerpo vertical, pero de noche volaba dando vueltas por el cuarto. Lo alimentaba con pelotillas de carne picada cruda y al acercársele abría la boca desmesuradamente y emitía un “¡guá!”, pero nunca lo oyó cantar.





MITOS

Azara recopiló  algunas de las creencias populares sobre el urutaú:

- Quebrándole los huesos de las alas y patas a la mañana amanece sano.
- Al que imita su canto se le quema la ropa en menos de 3 días.
- El que lleva una de sus plumas atrae las voluntades del sexo opuesto.
- Cualquier pedido escrito con una de sus plumas se consigue sin falta.
- Sus plumas y cenizas curan varias dolencias.


En la Amazonia se creía que su piel preservaba la castidad de las muchachas. Para eso se despellejaba un urutaú y se secaba la piel al sol y sobre ella tenían que sentarse las chicas durante los primeros tres días de la pubertad. Mientras tanto las mujeres de la tribu venían a saludarlas y a aconsejarles ser honestas y mantener la fidelidad en la pareja. Tras ello la chica quedaba inmune ante las pasiones deshonestas. Cuando no se conseguía una piel, las madres barrían debajo de las hamacas de sus hijas con una escoba hecha con las plumas de la cola del urutaú.


Villafañe y otros mencionan que:

-las cerdas obtenidas de su nido usadas a modo de tapón calman los dolores de oído. Sin embargo es una tarea imposible ya que el urutaú no hace nido, sino que deposita un único huevo directamente sobre una rama.

-el que lleva sus ojos en la mano no se pierde en el monte, ni aún con los ojos vendados.

-el primero en oír su canto un viernes a la noche se muere en dos meses y su alma se la lleva el diablo. Entonces hay que atrapar un urutaú y encerrarlo en el cuarto y aparece el diablo reclamando a su protegido. A la semana para recuperar el alma, se le entrega el ave dejándola escapar y poniendo incienso.

-se lo puede cazar con un lacito en la punta de una caña pero, como el demonio lo protege, la operación es sumamente difícil.






El Kakuy - Escultura de Juan Bejarano - Plaza San Martín - Loreto - Santiago del Estero 
                             http://jotajozami.files.wordpress.com

OTROS NOMBRES COMUNES Y MAS LEYENDAS

Costa Rica: Pájaro estaca, pájaro palo.

República Dominicana: Don Juan.

Haití: Chaut Huant (= gato gritón) que es el nombre que en Francia se le da a una lechuza,  el cárabo común (Strix aluco).

Venezuela, Trinidad y Guyana: Perico ligero (ver nuestra entrada de junio de 2012: El ai-ai, inventor de la música, y el padre Kircher) porque creen que sus gritos son proferidos por los perezosos o pericos ligeros.

Los criollos del norte de Sudamérica le decían “po-too”, que es onomatopeya de su canto y fue adoptado por los anglosajones.

Colombia: biempara’o,  estaquero, mirapacielo, marta, perico de pluma. Se cree que sólo cantan en noches de luna y los indios huitoto de la Amazonia colombiana, que lo creen pájaro mágico, dicen que vuelan al atardecer cantando “ma-ru-cú” que significa “¿dónde está mi cabeza?”. Quizá porque con su actitud de parecer un pedazo de rama la cabeza queda desdibujada y parece que no la tuviera.

En Perú se le conoce como ayaymamá o mamá yayá y se refiere esta leyenda que explica su nombre:

La madre de dos niños, sufriendo los primeros síntomas de una plaga que aquejaba a su pueblo, los lleva a un monte lejano para salvarlos. Ellos, sintiéndose perdidos, se encomendaron al dios del monte quien los transformó en aves. Así pudieron llegar al pueblo, para comprobar que ya todos habían muerto. Entonces se posaron en lo alto de un árbol, llamando a su madre: "¡ayaymamá... ayaymamá...!"

En Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) lo llaman “guajojó” y cuentan que era la bella hija que amaba a un joven el cual termina siendo asesinado por un brujo de la tribu y celoso padre de la chica. Ella entra al bosque para buscarlo y comprendiendo la realidad del crimen vuelve al pueblo para denunciarlo, ante lo cual el brujo convierte a su hija en ave que recorre el monte con su canto melancólico.


En una leyenda chiriguana, pueblo guaraní que habitó el chaco salteño y boliviano, el urutaú (a veces también el relato se refiere a otra ave: el caburé) era un niño que, recorriendo el monte con sus padres, caciques de la tribu, fue dejado por éstos arriba de un chañar, por miedo a extraviarse con él. Cuando regresaron estuvieron buscándolo durante tres días, pero ya entonces le habían crecido alas y ya no pudo bajar más del árbol. Así los dioses castigaron el descuido de los padres.

Los wichis relatan cómo es que el kakuy llegó a tener una boca tan grande. Parece ser que era un ave que gustaba comer bichos de luz, pero Tokjuaj, el semidiós wichi,  quería las luciérnagas para juntarlas y tener luz por las noches. Entonces tomó una piedra y dotándola de luz se la arrojó al ave, que al intentar atraparla, se desgarró la boca y se le agrandó tal cual la tiene ahora. Compárese con otra etimología tupí: yaru-tahy [de yaru = boca; y tahy o cai = extendida o partida]. LA boca grande da también una asociación con la vulva femenina entre los guaraníes y entre los arawak de Guayana.







KAKUY
Escultura de Bom Core




En Paraguay además de urutaú se lo conoce como güeim-cué (= vieja que fue) o la vieja.

En Brasil es también velha, urutáu, jurutáu, urutago, dono-da-noite.
En Mato Grosso es el kúa-kúa o uruvati. Y en Bahía se lo conoce como mãe-da-lua, pai-da-lua, vó-da-lua , pai-de-mata y chora-lua. La mãe da lua
[= madre de la luna] es una mujer vieja y respetable pero disconforme con la deformación de sus pies y por eso canta: “¡Mis pies tan feos!”.

También le atribuyen una intervención importante en los temas amorosos: “Madre de la luna encantada/dice la creencia popular/ que tus plumas tienen magia/ tu canto trae la luz de luna/ quien tiene tal simpatía /hace al corazón amar”(Urutáu – Canción de Paulinho Rodrigues)

Los indios Pataxó del sur del estado de Bahia tienen una leyenda sobre la  Mãe-da-Lua y el Bacuráu o atajacaminos. Este era un muchacho tímido que salía a cazar por las noches. Un día encontró una chica muy bonita, Mãe-da-Lua, a quien propone casamiento. Como era muy pobre debe pedir una pluma a cada pájaro para hacerse un traje. Invitó a todos los animales del bosque al casamiento y el venado ofició de sacerdote. En medio del banquete el mono contó un chiste y Mãe-da-Lua abrió la boca tan grande para reírse que Bacuráu huyó asustad. La novia volvió a su casa en el bosque y desde entonces se la pasa cantando “Juan se fue, fue, fue, fue...”, y él le responde : “Mañana voy, Mañana voy,”. Como no le devolvió las plumas a los otros no sale más de día para que no lo persigan.

Croquis de Emilio Goeldi en su investigación sobre el presunto  seguimiento  del recorrido del sol  por parte del urutáu con su mirada. Ibis  ser 8 vol 4 – 1904 


La relación con el Sol y la Luna se explica también en una leyenda mocoví donde el cacique Youma descubre que su novia Marramae lo engaña con un  extranjero a quien da muerte.  En castigo, éste es transformado en Luna, la muchacha en Sol y Youma en urutaú y se pasa el día en las ramas más altas siguiendo con los ojos a su amada que pasa por el cielo, y cuando desaparece en el horizonte la llama con sus gritos afligidos.

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REFERENCIAS

- Alençar, J. de. -1996- O guarani. 20ª ed., São Paulo.
- Azara, F. de-(1802)- Apuntamientos para la Historia Natural de los Páxaros del Paraguay y del Río de la Plata. Comisión Interministerial de Ciencia y Tecnología. Madrid, 1992.
-Buffon, G.L.L. conde de.  -1770 - 1785- Histoire naturelle des oiseaux. Paris.
-Coluccio, F. -1950- Diccionario folklórico de la flora y la fauna de América. Ed. Del Sol. Bs. Aires.
-Costa Straube, F. –2004- Urutau: ave-fantasma. Atualidades Ornitológicas 122: 11-12.
-Cruz Rolla, J –1947- Ñandé Ipiruera Retá – Bs. Aires.
-Galeano, E. -2007- Memorias del Fuego 1. Los nacimientos. El urutaú. Bs. Aires.
-Gmelin, J. F. –1789- Systema Naturae.  13ª ed.
-Guimarães Rosa, J. -1956- Grande Sertão: Veredas.
-http://palabraria.blogspot.com.ar/2008/05/uruta.html
-http://www.oni.escuelas.edu.ar/2002/santiago_del_estero/mitosyleyendas
/mitos.htm
-Jaramillo de Olarte, L. -1993- Aves de Colombia. Bogotá.              
-Lehmann-Nitsche, R. -1922- Las aves en el folklore sudamericano. El Hornero 2:276-289.Asoc. Ornitológica del Plata. Bs. Aires.
-Mansilla, L. V. -1890– Entre nos. Causeries del jueves / Libro IV. 
-Nomura, H. -1996- Avifauna no folclore. Mossoro, Brazil.
-Obligado, R. -1906– Poesías. Librería Rivadavia  Bs. Aires.
-Ortiz, C. El Kakuy, en Teran, B. -1998– El ciclo de Tokjuaj y otros mitos de los wichis.
-Pérez Bugallo, R. -2007- Mitos chiriguanos: El mundo de los Túnpa. Ediciones Del Sol. Bs. Aires.
-Rojas, R. -1946- El país de la selva. 2ª ed. Bs. Aires.
-Sanchez Labrador, J. –(1767)- Peces y aves del Paraguay Natural Ilustrado.  Fabril Editora, Bs As, 1968.
-Santos, E. 1979. Da ema ao beija-flor. Belo Horizonte, Editora Itatiaia. 396 pp
-Verissimo, J.-1899- Scenas da vida amazónica.Rio de Janeiro.
-Villafañe, J. -1957- Historias de pájaros. Emecé. Bs. Aires.
-Ihering,  H. von –1898- As aves do estado de S. Paulo. Revista do Museu Paulista, vol. III.
-Wetmore, A. –1926– Observations on the Birds of Argentina, Paraguay, Uruguay,  and Chile –Bulletin 133 – Smithsonian Institution – Washington.


10 comentarios:

  1. Muy linda la entrada, con mucha información.
    Saludos.

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  2. Muchas Gracias Diego. me alegro que haya sido útil. Saludos

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  3. Hola, tu entrada es muy completa e informativa. Muchas gracias!

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  4. Qué excelente compendio de información y qué agradablemente narrado, felicitaciones y gracias!

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  5. magnifica publicacion, muchas compartir

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  6. Brillante trabajo! A mi me resolvio dos incongnitas, una que ya lo habiamos escuchado dos noches con intervalo de una semana cada una y estabamos pensando en algo sobrenatural por la exctitud a un alarido aterrador y de dolor humano. Y segundo que lo conociamos pero no sabiamos su nombre. Y tres que es muy importante que ahora ya sabemos tambien su nombre cientifico y el nombre guarani donde parece tener mas tradicion en las leyendas y el folklore paraguayo. En mi pais, Nicaragua es poco conocido pero lo tenemos en la finca y nos sentimos muy afortunados de tenerlo, tambien el articulo es genial porque despeja uno de los miedos de nuestros visitante que son de paises del norte y no encuentran aun una explicacion. Y no se las dare.
    Gracias amigos por compartir las fotos y el excelente articulo. Carlos Cardenas M

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  7. Hoy llegó uno a mi casa, fué tal el susto cuando nos acercamos y abrió su gran pico, mi pregunta es de que se alimenta?

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    1. Es un ave insectívora, posa con la cabeza hacia arriba esperando a que pasen insectos cerca de él, para luego abrir su gran boca y atraparlos.

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  8. Gracias por el artículo, no sabia que fueran tantas las leyendas. Nunca he tenido el placer de ver uno, pero si de escucharlos. En Colombia algunos campesinos los matan porque los confunden con "brujas" (menos mal que son pocos los que hacen esto).

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  9. Que hermosas leyendas. En el sur y centro de la Provincia de Corrientes también se lo puede ver.
    Carlos

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