"Cuando se hace la historia de un animal, es inútil e imposible tratar de elegir entre el oficio del naturalista y el del compilador: es necesario recoger en una única forma del saber todo lo que ha sido visto y oído, todo lo que ha sido relatado por la naturaleza o por los hombres, por el lenguaje del mundo, de las tradiciones o de los poetas".

Michel Foucault-Las palabras y las cosas

sábado, 11 de febrero de 2017

EL CARANCHO CULTURAL (Caracara plancus)



Vuele carancho 
Viejo nomás
Fiesta en los ranchos
Es carnaval
Vuele carancho
Es carnaval
Fiesta en los ranchos
Vuele nomás

El carancho, canción de Sergio Gobi


Ver nuestra entrada anterior: 

EL CARANCHO, CARACARÁ o TRARO (Caracara plancus) – CORSARIO DEL MUNDO ALADO



Brazilian Crested Eagle
Grabado por William Swainson


Mitos del carancho

Siendo un ave tan notable y llamativa es lógico que el carancho aparezca en numerosos relatos y mitos de las diferentes etnias.

Para los qom el carancho tuvo una participación importante en la creación del mundo. En esa época las mujeres eran seres celestiales, estrellas,  que bajaban cada tanto desde el cielo mediante cuerdas. Eran más poderosas que los hombres, que tenían aspecto de distintos animales. El líder de ellos era justamente Chiquii, el carancho, con su vistoso poncho de colores, quien decidió tenderles una trampa a las mujeres-estrellas y remontándose a lo alto les cortó las cuerdas cuando bajaban, de modo que cayeron al suelo. La caída fue tan grande que muchas quedaron enterradas. Entonces, los hombres trataron de aparearse con las que no se hundieron, pero no lo lograron pues ellas tenían dientes en la vagina.  Chiquii llamó al hombre mosca y le pidió que enviara el mal tiempo desde el otro lado del mar. Las mujeres quedaron ateridas de frío, y el carancho les robó el fuego que daba fulgor a sus cuerpos de estelares.  Para que recuperaran su calor las hizo sentar en el suelo alrededor del fuego y los hombres lanzaron al mismo una piedra mágica que al explotar les arrancó los dientes vaginales y así se pudieron aparear con ellas y dieron origen a la nación qom.  Chiiquí aconsejó a los hombres que cuidaran el fuego porque se había tornado escaso.

En otro mito el carancho anunció a los hombres la llegada de un gran fuego que quemaría el país. Ellos se protegieron enterrándose durante un tiempo. El carancho se animó a salir primero y vio que el cielo y la tierra estaban cubiertos de cenizas. Por eso les indicó a los hombres que no alzaran la vista o de lo contrario serían transformados en animales, y efectivamente esto ocurrió con algunos desobedientes. El carancho no sufrió daños, pero, como no podía tener hijos, pidió al creador que le enviara una mujer sana con la que tuvo mellizos.

Como puede verse el carancho es un ave respetada entre esta gente, es un héroe ligado a la creación de su etnia y un jefe apreciado por su valor y mesura. Es el exterminador de  gente mala, de los que practicaban la antropofagia, y de monstruos como el ave comedora de hombres y la mujer-tigre a la cual le corta las uñas con lo cual ésta pierde su fuerza y muere. El Ta’anki o carancho también enseñó a los hombres a producir fuego, a curar los enfermos y a cazar con arcos y flechas, trampas y redes pero se opuso a la caza indiscriminada cuando no se necesitaba alimento, y cuando eso ocurría  hacía a los animales del monte tan desconfiados que los cazadores no podían atraparlos. 

Brazilian Kite

Brehms thierleben, allgemeine kunde des thierreichs. 
Verlag des Bibliographischen instituts,1876-1879.






Pero el carancho también es anunciador de eventos, algunos de mal agüero. Si se ven varios qañaxayé posados en el suelo, eso anuncia lluvias e inundaciones. Pero si canta uno sólo y por única vez, inidca  que alguien va a morir, enfermo o acuchillado.  Para algunas tribus del alto Xingu  brasileño es considerado como ave de mal augurio, pero de gran poder y por eso sus plumas son muy buscadas como amuleto. También usan sus uñas y pico pulverizados como poderoso contraveneno.  Quizás esto provenga de su habilidad para capturar ofidios, como presenció Luis Lozzia en Sierra de la Ventana donde un carancho enfrentó una culebra: “La golpeó con el ala abierta, la inmovilizó con la pata y la apresó por la nuca con el pico”

Su relación con la muerte se basa en su capacidad para encontrar cadáveres y así, siguiéndolos en sus recorridos se pueden encontrar los restos de personas muertas o asesinadas en el monte. Incluso cuando los cazadores herían una presa y ésta iba a morir lejos, esperaban la llegada de los caranchos para ubicarla.

El papel del carancho en la mitología wichi es muy similar a la de los qom. Las mujeres se descolgaban desde el cielo para robarles la caza a los hombres. El carancho les cortaba con el pico las cuerdas y las mujeres caían a tierra.  En otro relato, con el nombre de Ahütsaj, es un héroe que advertido por su hijo venció primero a un monstruo acuático que no dejaba sacar agua a los pobladores. Luego derrotó a una enorme serpiente que mataba a quien se aventurara por el monte. Para ello le lanzó a la boca bolas de miel amasada con espinas que terminaron por clavársele en el cuerpo destruyéndola. Finalmente mató un tigre pero como éste era la mascota de otra tribu, fue perseguido por los indígenas pero no lograron encontrarlo.   Un tipo de danza de los wichis en que se imita los movimientos del carancho recibe el nombre de ahütsaj.



CARANCHOS FAMOSOS

Hacia 1888 los wichis tenían un cacique llamado Carancho que presentó batalla a los blancos. El 28 de junio de ese año el  teniente Campos Gutiérrez, acompañado de un oficial, y trece soldados de tropa del Regimiento 12 de Caballería, se encontró con una posición atrincherada de foso y palo a pique, guarnecida por 480 indios dirigidos por diez jefes a las órdenes del  cacique Carancho. Tras una lucha de media hora, el lugar fue tomado por el ejército, quedando 18 prisioneros y 70 muertos, dispersándose el resto de los indios por el monte. Ignoramos si Carancho murió, fue hecho prisionero o escapó al monte.

En la década de 1930 había entre los qom un famoso PioGonáq o hechicero, llamado Carancho, tocaba un tamborcito de piel de suri (ñandú) que el mismo confeccionaba. Podemos verlo en esta foto.

Carancho
Arnott  J -1934– Los toba-pilagá del Chaco y sus guerras. Revista Geográfica Americana 1(7): 491-501


            Vicente González fue un amigo y operador político de Juan Manuel de Rosas, nacido en Montevideo en 1791. De profesión sastre participó de varios episodios militares de la guerra de la Independencia y de las guerras civiles. Hacia 1824, ya de baja del ejército, es pulpero y juez de paz de San Miguel del Monte, donde conoce a Rosas quien lo designa segundo comandante del regimiento Colorados del Monte. Participó de las luchas contra  Juan Lavalle y participó de la campaña al desierto en 1833. De frente chata, nariz aguileña y ojos penetrantes, se ganó por ello el sobrenombre de “Carancho del Monte”, que aceptó con humor auto designándose “Marqués de la Calavera y majestad Caranchísima de la Guardia del Monte”.




El carancho era también un héroe cultural para los mbayás, los chiriguanos, los kaskihás y los guaicurúes, para quienes era su animal totémico. Los tupí-guaraníes lo consideraban un ave mágica emparentada con el demonio Juraparí y sus plumas pulverizadas podían transmitir esa magia. Los mbayás (que lo llamaban caminigo) se ataban las plumas a la altura de las sienes, aunque también usaban las alas para fines más prácticos como para abanicarse y avivar el fuego.  Una leyenda guaraní refiere la lucha entre las águilas, gavilanes y halcones por un lado, y los caranchos, jotes, chimangos y tordos, por el otro. Los primeros vencieron y como los caranchos estuvieron mucho tiempo prisioneros, engrillados de a dos, una vez libres,  se acostumbraron a andar así ayuntados por el campo.

A los chorotes de Salta les enseñó a usar redes y otras artes de pesca y  les entregó el fuego que había robado al pájaro carpintero. Agusié o Joisá, tal era su nombre, luchó contra varios monstruos a los que logró vencer. Uno de ellos, Kioif, el caburé, engañaba a la gente con su canto para matarla, pero Agusié logró quemarlo incendiando su casa.

CARANCHO
Dibujo de Clara Mouchard


Yendo al extremo sur del continente lo vemos aparecer en un cuento mapuche recopilado por fray Sigifredo de Fraunhäusl.  Allí el traro o carancho no es un héroe sino un hombre común, jugador de palín, que secuestra a su contrincante Pishmaihuile y lo lleva al fin del mundo. De allí lo rescatan los meñcholoncos (chingolos)  que distraen al traro bailando a su alrededor con sus caballos, hasta que liberan a Pishmaihuile quien decapita al traro y con sus ojos hace pelotas de palín y con sus alas, unos palos, para el mismo juego de pelota. Este cuento refiere un comportamiento habitual de los pájaros chicos hacia las aves rapaces a las que acosan y molestan revoloteando a su alrededor, comportamiento que se conoce en ornitología como “mobbing”.


EL ARBOL DEL CARANCHO

El traru mamell, árbol del traro, es un arbolito de Chile y Argentina llamado también saúco del diablo o treumun, que da frutos pequeños de color café, muy apetecidos por las aves. La infusión de las flores sirve para tratar sinusitis, resfriados y catarros. En uso externo alivia las almorranas, quemaduras y excoriaciones de la piel. La corteza es diurética y purgante, en cambio el fruto tostado y tomado como té es antidiarreico. Las flores del saúco son también un excelente antirreumático.

traru mamell



            
Los selknam, al igual que los mapuches, hacían con sus plumas  los tocados ceremoniales, porque les otorgaban un poder mágico. El brujo Kwaweiyshen, que antaño dominaba a los hombres, durante una lucha con Kiayeshk, el biguá, sufrió un fuerte tirón de pelo que le quedó formando una cresta, y un apretón que le dejó una mancha blanca en el cuello. Así se transformó en carancho y por su grito recibió el nombre de Karkaai. Cuando pasaba por arriba de los toldos gritando anunciaba el  mal tiempo y las nevadas: era uno de los “doctores del viento”.

Carancho acampando en el Camping Poincenot - El Chaltén - Santa Cruz
Foto Clara Mouchard


Como se alimenta de cadáveres, los yamanas evitaban comer su carne, al igual que los qom, que sin embargo la usaban como óptima carnada para pescar pirañas. Según Sánchez Labrador: “Ni indios, ni españoles, comen su carne; no así  los ingleses que cuando tenían el asiento en la ciudad de Buenos Aires los cazaban y comían como gallinas ... Los que la han comido aseguran que es de buen gusto y nutrimento”.
     
      

“Una paz sin embargo, tan desolada como la que reina en un mundo muerto, en un territorio arrasado por la calamidad, recorrido por silenciosos, lúgubres y hambrientos caranchos”.

Sobre héroes y tumbas – Ernesto Sábato

     
Para los criollos el carancho es una persona despreciable y mala. Especialmente porque come carroña, pelea con otras rapaces para robarles la comida y se alimenta de seres indefensos.  Ya en la ciudad, el carancho, es el personaje que provoca o se aprovecha de una desgracia para sacar ventaja. Siempre merodea bien alerta para ver dónde puede conseguir presa:

Hace un año que yo andoy
Al rededor de tu rancho,
Las vueltas como el carancho
Que algún pollo anda bichando

(Payada litoraleña)


Así, en el tango de Héctor Marcó y Fulvio Salamanca  es el traidor que se lleva a la mujer querida:

Carancho...
Llame a los santos del cielo,
Que hoy se va a vestir de duelo
La que mi alma enlutó.
Carancho...
Pa´ usté me sobran ponchazos,
Ya está la muerte en sus brazos
Porque es mandato de Dios.

Tan despreciable que no vale ensuciarse por él:

Dios no quiere que me pierda
Váyase con su traición,
Que en la sangre de un carancho
No he de manchar mi facón.

Una antigua copla catamarqueña revela la misma situación:

Carancho de otros lugares
Buscando carne has venio,
La carne ya tiene dueño,
Carancho ya te has jodio.

Hay un cuento tehuelche donde una rica muchacha es engañada por el carancho o kárro, un hombre pobre, que se hace pasar por un joven que ella pretendía, llamado Uenápo.  Kárro llega a juntarse con ella y cuando ésta más tarde se encuentra con Uenápo, él la desprecia por haberse juntado con el carancho.



“Lo mesmo que los caranchos que al redor de una osamenta, con las alas arrastrando y la mayor fantasía, marchan tiesos paso á paso, como si fueran alcaldes con el copete parado”.

Santos Vega ó Los Mellizos de la Flor - Hilario Ascasubi





Se lo asocia con la muerte, posiblemente por su actividad necrófágica. Si alguien ve un carancho arrastrándose con las alas abiertas es anuncio de que alguien morirá en la familia. En Chile si se ve un número impar de ellos seguro que va a haber alguna muerte. Por eso en muchos cuentos criollos de origen europeo se lo asimila al cuervo, cumpliendo el papel de éste. Pero también se lo consideraba un ave de coraje, como en esta adivinanza:

Un animalito bravo / piquito doblao / sombrerito bayo / ponchito listao.


Cabeza de carancho
Hatcher Jb - 1904-27 -  Zoology en Scott WB - Reports of the Princeton University Expeditions to Patagonia, 1896-1899  Princeton University. Stuttgart Schweizerbart'sche Verlagshandlung


Por lo grande y ganchudo de su pico se asocia con una persona fea:  

Tía Mercedes, flaca, angulosa, cuya nariz en pico de carancho asomaba brutamente entre los ojos hundidos
Don Segundo Sombra – Ricardo Güiraldes

“Sus ojos pequeñitos y malos hacen parecer más ganchuda y más brava aquella nariz, semejante al pico de los caranchos”.
Los caranchos de la Florida - Benito Lynch

En el horcón de mi rancho
hay un nido, creamé,
construido por un carancho
que se parece a usted
(copla cordobesa)

En el folklore brasileño es un ave que representa la tristeza, el atrevimiento y la maldad. La leyendas de del sertão de Ceará narran que lleva ramas encendidas en sus garras para incendiar los campos de cultivo. Durante la sequía sobrevive comiendo los cadáveres de la hacienda muerta de sed y eso se considera una burla para los nordestinos. Así lo canta el tema “Carcará” de João do Vale y José Cândido interpretado entre otros por la gran María Bethania. 
           

            ………………………………………
                        Carcará
                        Pega, mata e come
                        Carcará
                        Não vai morrer de fome.
                        Carcará
                        Mais coragem do que homem
……………………………………….
                         Carcará
                        Lá no sertão
                        É um bicho que avoa
                        Que nem avião
                        È um pássaro malvado
                        Tem o bico volteado
                        Que nem gavião.
                       
                        Carcará
                        Quando vê roça queimada
                        Sai voando, cantando
                        Carcará
                        Vai fazer sua caçada
                        Carcará
                        Come inté cobra queimada.
           
                        Mas, quando chega o tempo da invernada
                        No sertão não tem mais roça queimada
                        Carcará mesmo assim não passa fome
                        Os burregos que nasce na baixada.
………………………………
                        Carcará
                        É malvado e valentão
                        É a ave de lá do meu sertão
                        Os burrego novinho não sabe andar
                        Ele pega no bico até matar.
                        …………………………………………

Que podemos traducir así: “Carancho agarra, mata y come. Carancho no va a morir de hambre. Carancho, más valiente que el hombre. Carancho, allá en el sertão es un animal que revolotea, ni que fuera avión, es un ave del mal, tiene el pico curvo, ni que fuera halcón. Carancho, Cuando ves los campos quemados, sales volando, cantando. Carancho, va a cazar. Carancho, come hasta las serpientes quemadas. Pero cuando llega el tiempo de invernada, en el sertão no hay más campos quemados, sin embargo Carancho no pasa hambre, los borregos nacen en la llanura. Carancho es malvado y bravucón, es  el ave de allá, de mi sertão: el borrego nuevito no sabe caminar, él lo picotea hasta matarlo”.

Carancho visitando un enfermo en una clínica de Buenos Aires
Foto Gabriela Gerardo


El naturalista brasileño Eurico Santos relata el origen de su extraño canto. Una vez el tigre le pidió al carancho que se quedara de centinela en la puerta de la guarida del zorro mientras veía como sacarlo de allí. Como el tigre tardaba, le agarró sueño y empezó a bostezar. Entonces el zorro aprovechó uno de los bostezos para tirarle tierra en la garganta. Mientras el carancho tosía, medio ahogado, el zorro escapó. Por eso hoy todavía tose al abrir el pico: ¡car, car!. Con distintas variantes de animales se repite el mismo cuento en Tucumán, Jujuy y en la Patagonia  (tehuelches).  En otros relatos de Jujuy, Santa Fe y Entre Ríos, recopilados por Berta Vidal de Battini, el carancho compite con el zorro en resistir el frio del invierno a la intemperie. El zorro acostumbrado a refugiarse en cuevas no lo soporta y muere. El carancho se burla de él.



EL CARANCHO MAJESTUOSO

El carancho majestad
luce volando en la altura
y utiliza en la natura
su vista y sagacidad.
Es su vuelo libertad
de acción en espacio ancho
y mientras un zafarrancho
no haga el humano en la pampa
gozaremos con la estampa
majestuosa del carancho.

Luis Bárcena Giménez
http://luisbarcenagimenez.blogspot.com.ar/2012/02/carancho-argentino.html

 
Pintura de Italo G. - San Francisco - Jujuy
Según un mito brasileño, registrado por von Martius, el creador del mundo dio a cada animal un don, salvo al guaicurú (ver la entrada “El macaguá o guaco Herpetotheres cachinnans - un halcon que ríe”).  El guaicurú se le fue a quejar al caracará. Pero este le dijo que era el más afortunado pues,  justamente por no tener nada, podía apoderarse de todo. “Mata todo lo que se te cruce por el camino” – le aconsejó. El guaicurú,  haciéndole caso, empezó por matar al mismo caracará.


EL AVE DE LOS CIEN NOMBRES



       Carancho común, caracará, caracará moñudo.
       Caranche o caranchi (Catamarca).  Carcaña (Bolivia), karánchu, kkarallára, caranchi, huarahuán (quichua).
       Caracará, caracarés (guaraní), caminigo (mbyá), tscharara (passé),tȧtha (catoquina), kañari (qom) - iraro, carairá (Corrientes), carcará, caracaraí (Ilha do Marajó).
       Gavião-de-queimada, gavião-calçudo (Brasil).
       Awusie (chorote). Kaka’de, chiiqui’, qañaxayi, ta’anqui (qom), jutsaj (nivaclé), ahetsaj , ajunchaj, ahütsaj (wichi), yacade (mocoví).
       Trarú, traru, thraru, traro, taro, thravá , thararú (mapudungún, Chile). Se dice que el nombre del famoso cacique mapuche Lautaro deriva de lau = calvo y traro, o sea “traro calvo”.
       Car-oó, carro, karro, caro,huarro (tehuelche aonikenk).  Carcai, carrhcai, karrkai (selknam).  Catula, catala, katela, kateila, yoakilia (yámana). Jamjam (puelche);                                                




Alex Mouchard

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REFERENCIAS

-Arnott  J -1934– Los toba-pilagá del Chaco y sus guerras. Revista Geográfica Americana 1(7): 491-501.
-Biazzi M y Magrassi G (ed) -1996- Orígenes. Corregidor.
-Bormida M y  Siffredi A - 1969-1970- Mitología de los Tehuelches meridionales. Runa12:199-245-
-CEAL -1984- El Carancho. Fauna Argentina.
- Coluccio F -2001- Diccionario folklórico de la flora y la fauna de América. 349 p . Ediciones Del Sol.
-http://www.lagazeta.com.ar/carancho.htm
 -http://www.revisionistas.com.ar/?p=816    
-Furt JM - - Cancionero popular rioplatense. Lírica gauchesca.
-Lehmann-Nitsche, R – 1926- Las aves en folklore sudamericano. Hornero 3:382. Asosiación ornitológica del Plata.
-Lozzia LM – 1984 –Elogio de las aves condenadas. Buenos Aires: Ed. Albatros
-Mashnshnek CO -1972- Algunos personajes de la mitología Chorote.   En: Relaciones de la Sociedad Argentina de Antropología 6 (nueva serie): 109-122.
- Parodi L -2005 - Leyendas Indígenas de la Argentina. Andrómeda.
-Pastor Arenas G  - 2009- Las aves en la vida de los tobas del oeste de la provincia de Formosa (Argentina). 1a ed. Asunción : Tiempo de Historia
-Santos E – 1938- Da Ema ao Beija-Flor. F. Briguiet & Cia Rio de Janeiro
-Sugobono N -2003- Leyendas, mitos, cuentos y otros relatos tobas Buenos Aires: Longseller.
 -Tovar A – 1981 - Relatos y diálogos de los Matacos. Ediciones Cultura Hispánica del Instituto de Cooperación Iberoamericana. Madrid
-Vidal de Battini  BE -  Cuentos y leyendas populares de la
Argentina. Ediciones Culturales Argentinas.  http://www.cervantesvirtual.com/obras/autor/7644/Vidal%20de%20Battini,%20Berta%20Elena,%201900- xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
      


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